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miércoles, 20 de julio de 2011

NORBERTO GALASSO Y EL "SOCIALISMO NACIONAL" (IV)


En esta nota, y antes de pasar a la crítica que hace Galasso a la izquierda argentina, nos vamos a referir al modo en que nuestro autor despacha el tema de la cuestión nacional en la obra de Lenin (ya habíamos comenzado a tratar esta cuestión en la nota anterior).

El punto de partida es la supuesta centralidad que Lenin otorga a la cuestión nacional. En las notas anteriores hemos abordado extensamente esta temática, así que aquí vamos a evitar, en la medida de lo posible, caer en repeticiones. Galasso afirma que la teoría del imperialismo, desarrollada por Lenin, constituye la base para comprender la relevancia de la cuestión nacional para el socialismo. Al igual que en la nota anterior al mencionar el papel de la cuestión nacional en la obra de Lenin, tampoco aquí vamos a profundizar en el análisis de la teoría leninista del imperialismo. Hacer esto nos llevaría muy lejos del objetivo de estos notas. Basta con concentrarse en la interpretación que hace Galasso de la teoría leninista.

Don Norberto dice textualmente: "Este replanteo de Lenin [la afirmación de la importancia de la cuestión nacional] está estrechamente ligada a su estudio sobre el fenómeno imperialista, pues [la] sobrevivencia del capitalismo se hace posible gracias a la exportación del capital, es decir, a la dominación sobre las colonias" (p. 51). El argumento es claro. La cuestión nacional desplaza a la lucha de clases en el centro de la política socialista porque la acumulación de capital se desplaza desde la extracción de plusvalor a los trabajadores hacia la extracción de una renta extraordinaria en las colonias. Si se admiten estos desplazamientos, se puede aceptar la posición de Galasso. Si son falsas, el argumento de Galasso se transforma en una mera defensa del nacionalismo, en la que el socialismo brilla por su ausencia. Como ya explicamos en la nota anterior, las afirmaciones de Galasso acerca del papel que cumple la renta colonial en la acumulación de capital son insostenibles.

En este punto, no estamos discutiendo la pertinencia actual del análisis leninista del imperialismo. Casi resulta innecesario aclarar que una obra escrita en 1916 [fecha de la primera publicación de El imperialismo, fase superior del capitalismo, de Lenin] no puede pretender seguir vigente, sin modificaciones, en 2011, pues ello implicaría pasar por alto la naturaleza dinámica del capitalismo. De lo que se trata es de Galasso, y hay que decir que Don Norberto, escribiendo en 1973, no hace referencia a ninguna crítica o discusión sobre el texto de Lenin. En Galasso todo se halla cristalizado, nada se mueve. Esto puede parecer extraño en alguien que ejerce el oficio de historiador, pero es así. 1916 es la fecha en que el capitalismo queda petrificado en una estructura metrópolis imperialistas - colonias fuentes de renta colonial.

¿Hace falta decir algo más sobre la interpretación que hace Galasso de Lenin?

Poco. Conviene transcribir esta pasaje: "La cuestión nacional (...) adquiere así una relevancia fundamental en toda política socialista. El socialismo debe asumir pues en las semicolonias un contenido antiimperialista, es decir, nacional, en sentido revolucionario." (p. 56). En verdad, y como ya indicamos, para Galasso todo el socialismo (ya sea de las colonias o de las metrópolis capitalistas) tiene que alzar la bandera de la cuestión nacional, pues el capitalismo "sobrevive" gracias a la explotación de las colonias.

El resto de la argumentación consiste en demostrar la necesidad de que la clase trabajadora actúe subordinada políticamente a la burguesía, pues la cuestión nacional está por encima de todo. "Mientras en el país opresor la socialdemocracia se adueña de los obreros y la lleva a justificar la dominación imperialista en perjuicio de sus hermanos de clase, a su vez, en el país oprimido la lucha antiimperialista alinea en el frente nacional a los proletarios junto a sectores de su burguesía." (p. 79; el resaltado es mío.).

En resumen, el socialismo "nacional" de Galasso se basa en tres grandes supuestos: a) el capitalismo ha pasado de un estadio competitivo a un estadio imperialista; b) en su estadio imperialista, la fuente principal de la acumulación de capital es la renta colonial; c) la centralidad de la renta colonial produce un desplazamiento de la contradicción principal fundamental de la sociedad capitalista, que deja de ser la lucha entre capitalistas y trabajadores, y pasa a ser el conflicto entre países dominantes y colonias. Como hemos visto, estos tres supuestos son falsos.

Para concluir esta nota hay que hacer una observación sobre la "ingenuidad" de la caracterización que hace Galasso de la división internacional del trabajo en el capitalismo. Para él sólo existen potencias imperialistas y países coloniales, estando los segundos plenamente sometidos a la dominación de los primeros. No se esfuerza en ningún momento por establecer "matices" y "distinciones" al interior del grupo de los países coloniales. Así, por ejemplo, la estructura social argentina es muy diferente, y esto tiene enormes consecuencias para la acción política en Argentina y en Haití. Galasso, obsesionado por marcar la primacía de la cuestión nacional, no se ocupa para nada de estas diferencias.

¿Cuál es la causa de este "olvido"?

Galasso lo dice con toda claridad: "La cuestión nacional es el punto de partida para la comprensión de la realidad argentina, de su historia, de su presente y de toda posibilidad revolucionaria futura." (p. 102). Si todo se reduce a la cuestión nacional, ¿qué sentido tiene hablar de socialismo? Así, el esquematismo en el análisis, la renuncia a tomar nota de los cambios experimentados por el capitalismo a partir de 1916, la negativa a tomar en cuenta las diferencias de situación entre los distintos países coloniales, todo ello es funcional a una radical afirmación del nacionalismo sobre el socialismo. Para un socialista, el punto de partida es el proceso de trabajo. Para Galasso, el proceso de trabajo es, probablemente, un mito imperialista...

En la nota final de esta serie nos ocuparemos de la crítica que Galasso hace a las distintas corrientes de la izquierda en Argentina.

Buenos Aires, miércoles 20 de julio de 2011

2 comentarios:

Volar Libremente dijo...

Son muy buenas sus notas criticas, estoy leyendo.
saludos a usted

Ariel Emilio Ernesto Mayo (1970) dijo...

Muchas gracias. Saludos a usted también.