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viernes, 14 de enero de 2011

DE LA CUESTIÓN SOCIAL COMO "HECHO MALDITO" DEL MODELO

Las luchas populares que se sucedieron entre octubre y diciembre del año pasado pusieron otra vez a la cuestión social en el centro del escenario político. Los tercerizados del Roca, la lucha de los q'om por la tierra en Formosa, la ocupación del Parque Indoamericano, cambiaron el panorama político.
Los artículos de Horacio Verbitsky (n. 1942) sobre el empleo de trabajo esclavo por la multinacional Nidera (1) expresan la forma en que el "kirchnerismo" ha comenzado a procesar la "reaparición" de la cuestión social. Con todas las limitaciones de estos artículos, es saludable que un periodista de la talla de Verbitsky se dedique a investigar las condiciones de trabajo en Argentina, pues el trabajo y los trabajadores suelen tener muy poco espacio en los medios, ya sean estos los del "monopolio" o los del "kirchnerismo".
Para entender la magnitud de la transformación que se ha operado, es preciso hacer referencia a un par de cuestiones estructurales que, "casualmente", son dejadas de lado en los análisis realizados por el "kirchnerismo" y en los efectuados por la autodenominada oposición: a) la economía argentina experimentó un importante crecimiento desde el 2003 hasta la actualidad; b) el desempleo se redujo considerablemente, pero en 2010 los datos oficiales indican que el trabajo no registrado abarca un 35% del total de los trabajadores, situación que se ha visto reforzada por la vigencia de una legislación laboral "flexibilizadora", sancionada por el menemismo en los '90. Es habitual que se pierda de vista la conexión entre a y b, de manera tal que el crecimiento económico aparece desvinculado de la situación de los trabajadores en la fábrica, en la oficina, en el campo y en los comercios. Según este esquema de pensamiento, el crecimiento responde a las bondades del modelo; la tercerización, el trabajo esclavo y otras yerbas que pululan por ahí, son, en cambio, el resultado de la maldad y del egoísmo de determinados empresarios.
Los sucesos verificados entre octubre y diciembre del año pasado muestran que la separación entre a y b es insostenible. Si Argentina pudo crecer a un ritmo vertiginoso entre 2003 y 2010, esto se debió en parte a la persistencia de una situación de sobreexplotación de importantes sectores de la clase trabajadora. No se trata, por cierto, de negar la influencia de otros factores en dicho crecimiento, sino de poner el énfasis en una cuestión que suele ser ignorada. El modelo fue viable en la medida en que garantizó la existencia de una clase obrera sumisa, y las distintas formas de trabajo "en negro", flexibilizado, tercerizado, explican en buena medida dicha sumisión, así como también la continuidad de la debilidad relativa de los trabajadores, a pesar de la ya mencionada reducción de la desocupación. Por ejemplo, en el sector agropecuario, apenas entre un 30-35 % de los trabajadores se encuentran registrados. ¿Es tan absurdo suponer que existe "alguna" relación" entre tales niveles de precariedad laboral y las fabulosas ganancias de los empresarios agrarios?
La pregunta que cierra el párrafo anterior puede aplicarse también al sector industrial y al sector servicios. Es por esto que puede decirse que el "regreso" de la cuestión social obliga a poner en discusión el modelo de acumulación instaurado en nuestro país luego del colapso de la Convertibilidad en 2001. En este sentido, es crucial, tanto desde el punto de vista económico como desde el político, examinar lo ocurrido en el plano de las relaciones laborales, pues allí se encuentra la clave para entender la forma en que está organizado el poder en Argentina. En principio, a nadie le debiera resultar extraño que un crecimiento de la magnitud del verificado en Argentina en 2003-2010, realizado bajo las condiciones de una economía capitalista dependiente, haya exigido de altos niveles de explotación de los trabajadores, sobre todo si se tiene en cuenta la existencia de una legislación laboral neoliberal. Pero la tendencia generalizada a separar el modelo (al que se liga exclusivamente con la redistribución, la ley de medios, el matrimonio igualitario y la promoción de los juicios a los genocidas de los '70) de las condiciones en que trabaja cotidianamente la mayoría de la población del país, lleva a relativizar la explotación o a considerarla como un producto accidental, resultado de la codicia de algunos empresarios o de las multinacionales. En este sentido, el énfasis puesto en los llamados "cambios culturales" no es otra cosa que una manifestación de dicha separación originaria.
Para el "kirchnerismo", el "regreso" de la cuestión social ha sido como un rayo en cielo sereno. Un ejemplo basta para expresar su sorpresa ante lo inesperado: Horacio Verbitsky en la primera de las notas referidas al trabajo esclavo en Nidera, escribió que "éste es el doloroso contraste con la Argentina eufórica de consumo y placeres que desde la tarde del jueves colmó todas las rutas de salida de las grandes ciudades". Más allá de que en un primer momento se intentó responsabilizar al PO (Partido Obrero) por la aparición de lo que estaba escondido debajo de la alfombra, lo cierto es que la innegable visión de que el modelo se ha apoyado en la sobreexplotación de vastos sectores de los trabajadores, obligará a muchos militantes "kirchneristas" a repensar el contenido de frases tales como "hay que profundizar el modelo".
La fuerza del primer peronismo (1946-55) residió en su capacidad para unificar a la clase obrera. Las políticas de proscripción y persecución al peronismo, llevadas adelante por los distintos gobiernos que siguieron al golpe de 1955, no hicieron más que reforzar la cohesión de la clase trabajadora. El golpe de 1976 tuvo como uno de sus objetivos lograr la disgregación de la unidad de los trabajadores y demás sectores populares. En esta línea, el menemismo vino a completar esta tarea mediante la flexibilización laboral y la desocupación.
El período de crecimiento económico iniciado en 2003 se dió en el marco de una clase trabajadora cuyas condiciones de vida y de trabajo son muy heterogéneas. A diferencia de otras épocas, la reducción de la desocupación no se tradujo en un aumento del poder político del conjunto de los trabajadores debido, entre otras cosas, a la persistencia de una amplia gama de modalidades de trabajo que se encuentran por fuera de los convenios colectivos. Los casos de trabajo esclavo detectado en el agro (y los casos de trabajo esclavo en los talleres textiles, "curiosamente" dejados de lado en estos días) constituyen sólo la forma más aberrante e inhumana de una sucesión que va desde el trabajo esclavo hasta el empleado "en negro" y el trabajador que es despedido un día antes de cumplir los tres meses para evitar efectivizarlo en su puesto. Como indicamos más arriba, son estas formas las que han garantizado el mantenimiento de la sumisión de los trabajadores, a pesar de la reducción de la desocupación. Aquí se encuentra el "hecho maldito" del modelo defendido por el "kirchnerismo".
En definitiva, la reaparición de la cuestión social obliga a poner en debate la naturaleza y el contenido de la salida a la crisis del neoliberalismo en 2001. En notas posteriores abordaremos la tarea de examinar algunos aspectos de esta cuestión.
Mataderos, viernes 14 de enero de 2011
NOTAS:
(1) El primero de los artículos se publicó el domingo 2 de enero de 2011 y se encuentra disponible en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-159715-2011-01-02.html El segundo apareció el domingo 9 de enero y puede consultarse en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-160113-2011-01-09.html

4 comentarios:

Anónimo dijo...

CREO QUE A LO LARGO DE MIS 48 ANÑOS, SIEMPRE HE ESCUCHADO LO MISMO Y VINIENDO X UN LADO O X OTRO, LAS COSAS EN LA REALIDAD MAS ABSOLUTA SIEMPRE ESTABAN, ALLI ESCONDIDAS EN LA PRODUNDIDAD DE LAS VIDAS A LAS QUE LE TOCABA VIVIR LA REALIDAD ABSOLUTA.- LEJOS DE TODO CONCLUSION PUBLICADA QUE SOLO REFLEJABA EN PENSAMIENTO DEL ACTUANTE, QUE SE CREIA QUE CON EL PODER DE LA PLUMA ESTABA CAPACITADO A SACAR CONCLUSIONES SOCIALES, LEJOS SIEMPRE MUY LEJOS DE VIVIRLAS.-
PARA SABER DE QUE SE TRATA CADA COSA, LA VIDA TE DA OPORTUNIDAD DE VIVIRLA PARA QUE VOS MISMO SAQUES LAS CONCLUSIONES DE LO QUE VERDADERAMENTE PASA, EN UN ESTADO, EN UNA ECONOMIA, EN UN TRABAJO, EN UN HOGAR SIN POSIBILIDADES DE SALIR DE ESA SITUACION, Y ASI INUMERABLES................
LAS POLITICAS SIEMPRE FUERON DIRIGIDAS HACIA LAS SECTORES DE PODER Y ALGUNAS MENOS GROCERAS TE TIRAN UN HUESO ENCUBIERTO, PARA QUE LA GILADA NO SE QUIERA DAR CUENTA.-
PERO OJO, QUIERO DECIRLES QUERIDOS COMPATRIOTAS QUE SOMOS TODOS RESPONSABLES DIRECTOS.- ELLOS USAN LAS HERRAMIENTAS QUE NOSOTROS LES TIRAMOS, COMO LA COMODIDAD, LA QUIETUD, LA INDIFERENCIA, LA IGNORANCIA, LA CONFORMIDAD, LA FALTA DE AMOR A NOSOTROS Y A LOS QUE NOS RODEAN, LA DESPREOCUPACION, LA FRASE DE SIEMPRE;( DIOS DIRA) Y ASI INTERMINABLES, QUE SEGURO QUE SI ALGUIEN QUE LEA ESTO, TAMBIEN SE LE OCURRIDA TIRAR.-
REFLEXIONEMOS, SI YA NO LO QUEREMOS HACER X NOSOTROS, AL MENOS POR ESAS PERSONAS QUE NOS PASAMOS DICIENDO AMAR MAS QUE A NUESTRAS PROPIAS VIDAS; NUESTROS HIJOS.- ELLOS ESPERAN INCONSCIENTES DE TU ACCION PARA TENER UN FUTURO CON EDUCACION, LA PIEDRA FUNDAMENTAL PARA QUE NO PASE ESO QUE DEJAMOS QUE PASE, DANDOLE EL DOMINIO DE NUESTRAS VIDAS A LOS GOBIERNOS DE TURNO, A SUS INTERLOCUTORES Y LOS HOMBRES DE PODER ECONOMICO QUE SON LOS DIRECTOS BENEFICIADOS DE TODO LO QUE DEJAMOS HACER.- PERMITIR ESTO ES CONDENAR LA VIDA DE LAS FUTURAS GENERACIONES, QUE ENTRE ELLOS SEGURO TAMBIEN ESTAN TUS HIJOS, ASI QUE A DEJAR DE SER TAN INDIFERENTE QUE ESTAMOS TODOS ALLI.-

Adrita dijo...

Una vez más coincido con tu análisis.
¿puedo citarte en mi blog en siguientes notas? Por supuesto sin cambiar nada y resaltando la fuente.

Adriana

Ariel Emilio Ernesto Mayo (1970) dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ariel Emilio Ernesto Mayo (1970) dijo...

Adriana, muchas gracias por citarme. Por supuesto, podés citarme. Saludos,
Ariel