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martes, 18 de enero de 2011

HISTORIA DEL MOVIMIENTO SOCIALISTA (6): LOS ORÍGENES DEL SOCIALISMO INGLÉS

Aclaración previa. Todas las citas provienen, salvo indicación en contrario, de: Cole, G. H. D. (1980). Historia del pensamiento socialista. I: Los precursores, 1789-1850. México D. F.: Fondo de Cultura Económica. La traducción es de Rubén Landa. En números romanos indico el número de volumen, y en arábigos la página.

8. Thomas Paine (1737-1809) (1)
Fue la figura principal del radicalismo inglés. Sus escritos ejercieron gran influencia sobre un público popular. Dos de sus obras más importantes, The Crisis y Common Sense (2), defendieron la independencia de los EE.UU. respecto a Gran Bretaña, así como también la instauración de un Estado democrático.
Paine fue un pensador democrático y no un socialista: "...tenía una fe profunda en las virtudes del gobierno representativo basado en una igualdad democrática completa, como medio para resolver las cuestiones sociales. Al mismo tiempo, creía que la coacción del gobierno era un mal necesario que debía mantenerse dentro de límites estrechos, siempre que hubiese peligro de que afectase al ejercicio de los derechos naturales del hombre." (I: 38). Paine pensaba que los derechos del hombre eran anteriores a toda norma legal. El Estado tenía la obligación de crear un ambiente propicio para el ejercicio de estos derechos. "Todo derecho que hubiese sido reconocido públicamente debiera ser considerado, a su parecer, 'como un derecho natural canjeado y permutado', es decir, la forma dada de acuerdo con las condiciones necesarias de vida en una sociedad organizada." (I: 38). La propiedad estaba incluida entre los derechos del hombre. (3)
En la 2° parte de Rights of Man (4) exigía, al lado de los derechos políticos, la instauración de los derechos económicos. En este punto reside, efectivamente, la divisoria de aguas entre el liberalismo y la democracia radical. Así, mientras que los liberales no van más allá de los derechos políticos, a los que consideran la condición suficiente para el desarrollo pleno de los seres humanos, los demócratas radicales sostienen que los derechos políticos sólo pueden ejercerse en la medida en que estén basados en derechos económicos, esto es, en derechos que garanticen realmente la igualdad de oportunidades entre los individuos. Esta distinción, planteada aquí de manera sumamente esquemática, atraviesa la política del siglo XIX, y fue retomada por los autores socialistas.
Paine plantea que los derechos económicos tiene que concederse como compensación por hallarse en suspenso el derecho natural de los seres humanos de usar libremente los frutos de la tierra. Aquí Paine retoma un viejo tema del liberalismo inglés. John Locke (1632-1704) había planteado en su Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil, que dios había dado la tierra a todos los seres humanos en propiedad común. Es interesante destacar que los autores liberales y muchos demócratas radicales esgrimieron el derecho natural contra las instituciones existentes, rompiendo con el uso tradicional que le habían dado los intelectuales del Ancien Régime, que lo habían utilizado para defender la estructura de poder tradicional.
Paine propone que los impuestos sean utilizados "como instrumento para la redistribución de ingresos en beneficio de la justicia social." (I: 39). También proponía pensiones para ancianos y que la educación se prestase como servicio público (en este último punto disentía con William Godwin).

Para solventar económicamente su programa de reformas, en Agrarian Justice (1797) (5) propuso un impuesto sobre toda clase de propiedad de la tierra, exigible a la muerte del dueño. (6) "Con este impuesto se constituiría un fondo con cargo al cual todo ciudadano recibiría una suma en compensación con la parte que había perdido del derecho natural a la tierra." (I: 40). "Hasta el punto en que el socialismo puede identificarse con la institución del 'Estado Benefactor' o de servicio social, basado en las contribuciones redistributivas como instrumento de democracia, Paine puede, sin duda, ser considerado como el primero que tuvo ideas prácticas acerca de este tipo de legislación." (I: 40).
Más allá de lo expresado en el último párrafo por Cole, hay que decir que Paine no puede ser considerado como un integrante de la tradición socialista, y sí como un miembro de pleno derecho de la tradición democrática que tuvo a la Revolución Francesa como su expresión más relevante. No se trata, por cierto, de una distinción dogmática. En líneas generales, cabe afirmar que el socialismo supone no sólo el reconocimiento de la necesidad de una reorganización radical del proceso de trabajo, un trastocamiento generalizado de las relaciones de poder el interior del lugar de trabajo y en la sociedad, sino también una aceptación de la organización política autónoma de los trabajadores. Ambos elementos están ausentes en Paine quien, más allá de todos los aciertos, pertenece a una etapa anterior de los movimientos populares que luchaban por un ensanchamiento del número de personas que podían participar efectivamente en la toma de decisiones políticas y por un mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo. También falta en Paine (y en el conjunto de autores que hemos tratado en estas notas dedicadas a los orígenes del socialismo inglés) una teoría acerca de la producción capitalista, que todavía se hallaba en sus comienzos en Gran Bretaña.
Buenos Aires, martes 18 de enero de 2011

NOTAS:
(1) También fue conocido como Tom Paine.
(3) Paine nunca propuso abolir o limitar la propiedad privada, salvo en la cuestión de los impuestos. (I: 40). Sin embargo, en su Agrarian Justice estableció una distinción entre formas legítimas e ilegítimas de propiedad.
(5) El texto de este panfleto de Paine se encuentra disponible en: http://www.cooperativeindividualism.org/paine_agrarianjustice_01.html (Parte 1) y en http://www.cooperativeindividualism.org/paine_agrarianjustice_02.html (Parte 2)
(6) Más tarde propuso que este impuesto se impusiese tanto sobre la propiedad personal como sobre la propiedad de la tierra. (I: 40).

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