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domingo, 11 de julio de 2010

COMENTARIOS A «IDEOLOGÍA Y APARATOS IDEOLÓGICOS DEL ESTADO», DE LOUIS ALTHUSSER (3)

Seguimos comentando el artículo de Althusser, "Ideología y aparatos ideológicos del Estado" (1969). (1) . Los comentarios anteriores se publicaron el 7 y el 13 de junio de 2010.

3) Los aparatos ideológicos del Estado.

Cuando Althusser resume los puntos principales de la "teoría marxista del Estado" en su fase descriptiva, destaca que la misma se concentra en el carácter represivo del aparato estatal y en la distinción entre poder del Estado y aparato del Estado. (p. 108). Esto es correcto, pero Althusser advierte que la reproducción de las relaciones sociales capitalistas no puede basarse exclusivamente en la represión. Tiene que haber algo más, que reproduzca la sumisión de los explotados y la habilidad de los explotadores para manipular la ideología dominante. Estas funciones son llevadas a cabo por los AIE, quienes constituyen precisamente ese "algo mas" al que aludíamos más arriba (2).

Ahora bien, la forma en que Althusser trabaja la cuestión de los AIE demuestra cómo el punto de vista estructuralista puede esterilizar planteos potencialmente fructíferos. Veamos esto con más detenimiento. Los AIE son "instituciones precisas y especializadas" (p. 109), que "funcionan con ideologías" (p. 111). A diferencia del aparato represivo del Estado (gobierno, administración, ejército, policía, tribunales, prisiones), que está concentrado en la esfera pública y que actúa predominantemente por medio de la represión, los AIE son mucho más numerosos y se hallan diseminados tanto en el espacio público como en el privado. Frente a tanta diversidad, lo que los unifica es el hecho de que la ideología con la que funcionan está ella misma unificada en torno a la ideología dominante, que es, como afirmaba Marx, la ideología de la clase dominante (p. 111). (3).

Frente a la concepción marxista clásica, que acentuaba el papel del aparato represivo, Althusser plantea que "ninguna clase puede detentar durablemente el poder del Estado sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los AIE" (p. 112).

Las insuficiencias de la visión estructuralista resaltan en la incapacidad de Althusser para analizar adecuadamente los AIE (4). ¿A qué me refiero al aludir a su incapacidad? Sobre todo, a dos cuestiones importantes:

a) Los AIE son definidos más como "instituciones" que como "relaciones", y esto supone de por sí un método no dialéctico de abordar el problema. Así, "llamamos aparatos ideológicos del estado a cierto número de realidades que se presentan al observador bajo la forma de instituciones precisas y especializadas" (p. 109);

b) La distinción entre el aparato represivo del Estado y los AIE es planteada en términos de "funciones". Mientras que el primero actúa por medio de la violencia, los segundos funcionan con ideologías (p. 110-111). El concepto de función (y esto tiene una larga tradición, en la que Emile Durkheim constituye un exponente importante) nos conduce al de organismo (o al de estructura), y contribuye a impedir que consideremos a la sociedad como una totalidad dialéctica.

Mientras que para Marx la reproducción es un proceso donde lo central son las relaciones sociales, para Althusser ésta es el resultado del desarrollo de las funciones de ciertas instituciones sociales. Ésto último implica el abandono, también, de la perspectiva de la producción y conduce el análisis hacia el determinismo.

Lo anterior permite explicar la dificultad que tiene Althusser para incorporar a la lucha de clases a su modelo. Dada la división de tareas, entre ARE y AIE, las funciones de cada uno de ellos, el rol de la ideología dominante, resulta muy difícil comprender cómo la clase trabajadora puede desafiar la hegemonía capitalista. El abandono del terreno de la producción (más allá de la continuas alusiones a la práctica) se paga en términos teóricos.

Las referencias a la lucha de clases (p. 112 y nota 10) tienden a mostrar cómo las clases explotadas pueden aprovechar las luchas entre las clases y fracciones dominantes en los AIE, "conquistando por la lucha posiciones de combate" (p. 112). Los AIE constituyen "el lugar de la lucha de clases" (p. 112). Esta última afirmación es significativa porque, luego de puntualizar que la reproducción tiende a reproducir las condiciones de producción existentes y de señalar la centralidad de la infraestructura (la forma althusseriana de referirse al proceso de producción), Althusser termina sosteniendo que ... la ideología es el terreno de la lucha de clases. (5). No está claro cómo las clases explotadas pueden eludir el funcionamiento de la reproducción en el proceso de trabajo, ni cómo escapan a la doble acción del ARE y de los AIE, para plantarse como rivales ideológicos de la burguesía. Althusser no tiene lugar, pues, para la contrahegemonía en su esquema teórico.

Buenos Aires, domingo 11 de julio de 2010

ABREVIATURAS:
AIE = Aparatos Ideológicos del Estado.
ARE= Aparatos Represivos del Estado.

NOTAS:
(1) Para todas las citas del texto de Althusser, utilizo la traducción de Oscar L. Molina, "Ideología y aparatos ideológicos del estado (Notas para una investigación)", incluida en: Althusser, Louis. (1988). La filosofía como arma de la revolución. México D. F: Ediciones Pasado y Presente (pp. 97-141 y notas en pp. 144-145).
(2) En una nota al texto, Althusser reconoce que Antonio Gramsci (1891-1937) fue el único marxista que transitó por esta vía (la elegida por Althusser al trabajar los AIE). Pero el filósofo francés no avanza un paso en el desarrollo de la teoría gramsciana de la hegemonía, la cual constituye, a nuestro juicio, una superación real de los problemas acarreados por el uso de la metáfora de la infraestructura-superestructura.
(3) La afirmación clásica de Marx (y de Engels) se encuentra en La ideología alemana: "Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época;o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante son también las que confieren el papel dominante a sus ideas." (Marx, Karl y Engels, Friedrich. (1985). La ideología alemana. Buenos Aires: Pueblos Unidos y Cartago, págs. 50-51. La traducción es de Wenceslao Roces.).
(4) Ver al respecto las páginas 108-113 del texto que estamos comentando.
(5) En la nota núm. 10 al texto, Althusser parece advertir las implicaciones de la afirmación que acabamos de citar y expresa que, aunque la lucha de clases "se expresa y se ejerce, entonces, en formas ideológicas y también, por tanto, en las formas ideológicas de los AIE (...) la lucha de clases sobrepasa ampliamente estas formas, y porque las sobrepasa, la lucha de las clases explotadas puede también ejercerse en las formas de los AIE y así volver el arma de la ideología en contra de las clases dominantes." (p. 144-145). Althusser dice que la lucha de clases sobrepasa los AIE porque está enraizada "en la infraestructura, en las relaciones de producción." (p. 145). Pero Althusser no analiza la lucha de clases en las relaciones de producción, y todo queda en una especie de invocación religiosa. La ideología queda como el lugar de la lucha de clases, que, en este esquema, parece más una protesta desesperada que un proyecto colectivo de las clases trabajadoras.

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