Vistas de página en total

lunes, 24 de agosto de 2026

UN MÉTODO PARA LA ACCIÓN: APUNTES SOBRE DESCARTES


Manufactura de los Gobelinos (París)


Ariel Mayo (ISP. Dr. Joaquín v. González / UNSAM)


Este texto, una ficha de lectura con la adición de algunos comentarios, está dedicado a la 6° y última parte de la obra más conocida del filósofo francés René Descartes (1596-1650), el Discurso del método (1637). En especial, se pone el énfasis en la identificación del objetivo primordial del método cartesiano: la transformación del mundo. El DM expresa el entusiasmo por la acción, por poner en acto la potencia transformadora de los seres humanos. En otras palabras, el trabajo desplaza a la contemplación del mundo. 

Abreviaturas:

DM= Discurso del método // SH= Seres humanos.

Referencias bibliográficas:

La primera edición de la obra data de 1637: Discours de la méthode pour bien conduire sa raison, et chercher la vérité dans les sciences. Leiden, República de los Siete Países Bajos Unidos: Jan Maire, 1637.

Para la redacción de esta ficha utilicé la traducción de Mario Caimi: Descartes, R. (2009). Discurso del método. Edición bilingüe, francés-español. Buenos Aires, Argentina: Colihue. cxlii, 135 p. (ColihueClásica).

La cita de Hobbes está tomada de: Hobbes, T. [1° edición: 1651]. (1998). Leviatán o la materia, forma y poder de una república, eclesiástica y civil. México. D. F.: Fondo de Cultura Económica. 618 p. (Sección de Obras de Política y Derecho). Traducción de Manuel Sánchez Sarto.


¿Cuál es el objetivo declarado de Descartes para emprender la búsqueda de un método?

La respuesta a la pregunta implica dar cuenta del cambio civilizatorio que representó el desarrollo sostenido de la economía mercantil en el occidente europeo a partir del siglo XVI. Dicho de manera esquemática, la búsqueda de ganancias monetarias se convirtió en el propósito fundamental de un número creciente de personas. Esa búsqueda fue el caldo de cultivo para el florecimiento de una nueva actitud ante la naturaleza y la sociedad.

Descartes afirma que mediante la aplicación de su método se pueden obtener conocimientos útiles para la vida humana. La modificación de las condiciones materiales es concebida como el objetivo central de la acción de las personas. Ya no se trata de la búsqueda del conocimiento absoluto, sino de que el ser humano se convierta en amo de la naturaleza. 

“Pues ellas [las nociones generales de física obtenidas mediante la utilización del método cartesiano] me han hecho ver que es posible llegar a conocimientos muy útiles para la vida, y que en lugar de esa filosofía especulativa que se enseña en las escuelas, se puede encontrar una práctica, por la cual, conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los astros, de los cielos y de todos los demás cuerpos que nos rodean, tan distintamente como conocemos los diversos oficios de nuestros artesanos, podríamos emplearlos de la misma manera, en todos los usos para los que son aptos, y así hacernos como amos y dueños de la naturaleza.” (p. 109; el resaltado es mío - AM -)

Dominar la naturaleza, transformarla para satisfacer las necesidades de los SH: Descartes propone un objetivo diferente al de la filosofía clásica. Pocos años después de la publicación del DM, el filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679) se refirió así al abandono de los propósitos de la filosofía clásica: “la felicidad en esta vida no consiste en la serenidad de una mente satisfecha, porque no existe el finis ultimus (propósitos finales) ni el summum bonum (bien supremo) de que hablan los libros de los viejos filósofos morales” (Leviatán, pág. 79).

Descartes defiende la búsqueda de un conocimiento que permita la transformación del mundo mediante el dominio de las potencias de la naturaleza, enfrentándose así a los defensores de la búsqueda del bien supremo y la contemplación:

“La invención de una infinidad de artificios que harían que disfrutásemos, sin ningún esfuerzo de los frutos de la tierra y de todas las comodidades que se encuentran en ella, sino también principalmente por la conservación de la salud, que es sin duda el primer bien y el fundamento de todos los demás bienes de esta vida” (p. 109)[1]

El método cartesiano se basa en ciertos fundamentos filosóficos (que no son desarrollados en esta parte del DM), que pueden resumirse en el reconocimiento de la existencia de ciertas causas primeras, de las que se derivan la multiplicidad de fenómenos de la naturaleza y la sociedad.[2]

El método cartesiano combina la razón y la experiencia. La razón indaga las causas de los fenómenos. Para ello busca las causas primeras, que son unos pocos y que permiten explicar la multiplicidad de las cosas que existen en el universo. Una vez hecho esto:

“He examinado cuáles eran los efectos primeros y más comunes que se puedan deducir de esas causas; y me parece que por esa vía he encontrado unos cielos, unos astros, una tierra, e incluso, en la tierra, agua, aire, fuego, minerales, y algunas otras cosas tales, que son las más comunes de todas y las más simples, y por consiguiente, las más fáciles de conocer.” (p. 113)

La semejanza con el método axiomático (axiomas, de los que se derivan teoremas mediante el razonamiento deductivo, etc.) es evidente. Sin embargo, la construcción de la cadena de causalidad no se agota en el uso del método deductivo. Dado que cada efecto puede obedecer a diferentes causas, es necesario proceder a la realización de experiencias para establecer cuál de esas causas produce el efecto en cuestión. 

“Debo también confesar que la potencia de la naturaleza es tan amplia y vasta, y estos principios [las causas primeras] son tan simples y tan generales, que no encuentro casi ningún efecto particular, del que no sepa inmediatamente que puede deducirse de ellos de muchas maneras diversas, y que mi mayor dificultad es, de ordinario, encontrar por cual de estas maneras depende de ellos. Pues no conozco otro recurso para ello, que el de buscar de nuevo algunas experiencias que sean tales, que su resultado no sea el mismo si se lo debe explicar por una de esas maneras, o por otra.” (p. 113)

En definitiva, la experiencia termina ocupando un lugar prominente en el tribunal de la razón.

Por último, aunque no menos importante, Descartes justifica la publicación del DM en francés y no en latín, como era corriente en la comunidad científica de su época. Afirma que quiere que el libro circule y sea leído por quienes estén libres de prejuicios de los prejuicios de la vieja filosofía, escrita en latín. 

El uso del francés es, pues, un símbolo de los tiempos nuevos, el mensajero de la Modernidad. 



Mataderos, lunes 24 de agosto de 2026


NOTAS

[1] Manifiesta, en especial, su confianza en el avance de la medicina, que puede llegar a vencer inclusive a la vejez (p. 111)

[2] “Primeramente he procurado hallar en general los principios, o primeras causas de todo lo que es o pueda ser en el mundo, sin considerar para ello nada más que Dios solo, que lo ha creado, y sin extraerlos de otra parte que en ciertas semillas de verdad que están naturalmente en nuestras almas.” (pp. 111 y 113)


No hay comentarios: