Páginas vistas en total

lunes, 9 de octubre de 2017

ORÍGENES DEL MATERIALISMO HISTÓRICO: LOS JÓVENES HEGELIANOS

Göran Therborn (1) es autor de una obra sobre los orígenes de la sociología que merece ocupar un lugar destacado en los trabajos sobre la historia de la teoría social. Se trata de Ciencia, clase y sociedad: Sobre la formación de la sociología y del materialismo histórico, Madrid, 1980, Siglo XXI (Traducción española de Santos Juliá Díaz). (2)

El capítulo 6 del libro de Therborn (Luchas obreras y rupturas teóricas: La formación social y teórica del materialismo histórico) está dedicado a los orígenes del marxismo, proyecto teórico y político contrapuesto al de la sociología. Presento a continuación una ficha de lectura dedicada al tratamiento por Therborn de la influencia de la filosofía hegeliana en dichos orígenes.



El materialismo histórico (MH a partir de aquí) surgió hacia 1845, con la redacción por Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) del manuscrito de la Ideología alemana. (p. 317 y 353).

Therborn propone distinguir tres componentes básicos en la formación del MH:

1) La existencia de un tipo particular de intelectuales radicalizados, consecuencia de la combinación del subdesarrollo económico y político de Alemania (producto del fracaso de la Revolución Burguesa) y la experiencia de los países desarrollados de Europa occidental (Inglaterra y Francia). Estos intelectuales fueron los Jóvenes Hegelianos (JH a partir de aquí), quienes se desempeñaron como mediadores entre el “sentido teórico” del pueblo alemán y la clase obrera real.

Los JH realizaron dos contribuciones al surgimiento del MH: a) dedicación a la teoría abstracta y a la investigación seria. Ambas cualidades eran el resultado de la cultura universitaria alemana de comienzos del siglo XIX; b) su cualidad de intelligentsia radical y alienada, conformada por publicistas ≪libres≫ y, con frecuencia, perseguidos. No disfrutaba de seguridad académica (pp. 322-324).

Therborn destaca que la influencia de los JH en la génesis del MH constituyó “un componente social de una importancia fundamental en la formación de Marx y en medida algo menor, de Engels (p. 324). No fue sólo un componente meramente ideológico. Nuestro autor equipara, más adelante, a los JH con los bolcheviques rusos. (p. 333).



2) Encuentro y unión de parte de los intelectuales radicalizados con la clase obrera (con la parte revolucionaria del movimiento obrero). Hay aquí una diferencia decisiva con la sociología académica y con otras corrientes radicales posteriores. En la coyuntura política pueden distinguirse tres elementos que potenciaban dicho encuentro:

a) Revolución Burguesa como fenómeno político actual (no sólo el recuerdo de 1789, sino la Revolución de 1830 y la reforma electoral inglesa de 1832);

b) fracaso de la Revolución Burguesa en Alemania (ofensiva de Federico Guillermo IV, rey de Prusia, contra los liberales y los JH en 1842-1843);

c) aparición del proletariado con sus propias reivindicaciones (cartismo inglés; insurrecciones de los obreros de Lyon en 1831 y 1834; rebelión de los tejedores de Silesia en 1844). (pp. 324-325).

Therborn plantea que “la unión de la teoría materialista histórica y el movimiento obrero es la esencia del marxismo” (p. 325; el resaltado es mío - AM-).

Marx y Engels tuvieron que aprender del proletariado: a) el mundo real en su concreta materialidad; b) descubrir la lucha de clases; c) la lucha organizada y revolucionaria de la clase obrera. (p. 326-332).

Ya en la mencionada Ideología alemana, Marx y Engels fijaron el papel de la teoría, que era servir al proletariado mediante la clarificación de los antagonismos de clase. (p. 333).

[Es importante indicar que Marx y Engels no sólo fueron intelectuales orgánicos de la clase obrera - en el sentido gramsciano del término -], sino que desde el principio participaron como comunistas revolucionarios en la actividad organizativa. Esta es la divisoria de aguas con la sociología: “[Ambas] son reflexiones sobre el capitalismo y la sociedad burguesa. Ambos expresan a su modo la desilusión producida por la revolución burguesa, a través de una intelligentsia desarrollada. (...) No hay ni un sólo sociólogo importante en el mundo capitalista que, como tal sociólogo, se haya formado en un movimiento obrero militante y haya tomado parte en él.” (p. 334).



3) La filosofía de la izquierda hegeliana, mediación intelectual mediante la cual Marx y Engels procesaron sus experiencias. Según Therborn, “favorecía mucho más el desarrollo de un discurso teórico sistemático sobre la sociedad que las respuestas relativamente efímeras de la agitación por cuestiones parciales, el periodismo y la literatura.” (p. 317).

Marx, inicialmente un idealista objetivo, rompió con el idealismo en el período que va de 1843 a 1845/46. En ese camino, cuyo punto culminante es la Ideología Alemana, rompió con dos líneas de comunicación posibles con la incipiente sociología: a) el determinismo idealista de la escuela histórica del Derecho; b) el determinismo idealista de Hegel, con su “espíritu del pueblo”. (pp. 337-343).

Therborn resalta la importancia fundamental de la distinción hegeliana entre Estado y sociedad civil para el descubrimiento marxiano “de la sociedad como una realidad empírica regida por leyes” (p. 343).

La superación del idealismo hegeliano fue un proceso complejo. En primer lugar, un desarrollo materialista de la mencionada distinción hegeliana, lo llevó a los utilitaristas franceses e ingleses del siglo XVIII y a los economistas liberales. En este punto, comenzó a desarrollar la noción de alienación: “Un desarrollo continuo y lineal desde la concepción hegeliana de sociedad civil, la esfera de las necesidades y el egoísmo individual hasta la economía habría exigido centrarse en la competencia y en la división del trabajo como hecho económico fundamental - esto es, el descubrimiento del mercado- y en la guerra de todos contra todos como blanco fundamental de la crítica social.” (p. 346). Therborn opina que el concepto de alienación del hombre oscureció en este período el pasaje desde la sociedad civil a la crítica de la economía política. (p. 347).

Hasta noviembre de 1844, un poco después de la publicación de La Sagrada Familia, la teoría de Marx y Engels era una mezcla de humanitarismo, utilitarismo y socialismo. (p. 350).

La ruptura (o el pasaje a posiciones definidamente socialistas) se dio en la Ideología alemana, donde la estructura económica de la sociedad y la lucha de clases determinada por aquélla aparecen en el centro de la nueva teoría. En esta obra, Marx y Engels, “rompen con ese tipo de teoría de la sociedad basada en la idea de sujeto soberano y creador del mundo, sea un hombre, una nación, una clase o cualquier otra cosa. La nueva ciencia del MH se centra en la totalidad social compleja ya dada, el mundo ≪mundo ya existente≫, su estructura, sus efectos sobre los hombres que en él viven, sus ≪leyes de movimiento≫ y su posible transformación.” (p. 352-353).


Villa del Parque, lunes 9 de octubre de 2017




NOTAS:
(1) Therborn es un sociólogo sueco, nacido en 1941 en Kalmar. Realizó sus estudios en la Universidad de Lund, donde se doctoró en 1974. Desarrolló toda su carrera profesional en Gran Bretaña; profesor de Sociología en la Universidad de Cambridge; publicó sus obras en idioma inglés, entre las que se destacan: What Does the Ruling Class do When it Rules?: State Apparatuses and State Power under Feudalism, Capitalism and Socialism (Londres, Verso, 1978); The Ideology of Power and the Power of Ideology (Londres, Verso, 1980).
(2) Fue redactado en la primera mitad de los años ‘70 del siglo pasado (el prefacio está fechado en Gotemburgo en septiembre de 1975) y publicado por primera vez en inglés en 1976: Science, Class and Society, Londres, Verso.

No hay comentarios: