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miércoles, 27 de junio de 2012

EL PARO NACIONAL DEL 27 DE JUNIO


Cuando se convoca a una huelga nacional en cualquier país del mundo, el gobierno de turno se dedica a rechazar las demandas de los huelguistas. Lo extraño es que la cabeza de dicho gobierno formule una arenga a favor de la huelga. Esto es precisamente lo que ha hecho la presidenta Cristina Fernández, en un discurso que no tiene desperdicio.

Amigo lector: está claro que Cristina y el “kirchnerismo” rechazan de plano el paro nacional convocado por Hugo Moyano. Pero, al atacar al paro e incurrir en ese ataque en toda una serie de lugares comunes caros a nuestra clase media, la presidenta formuló una encendida defensa de los motivos del paro nacional, de un modo mucho más preciso que lo planteado por el mismo Moyano. Mejor dicho, Cristina, sin quererlo, puso al desnudo algunas de las bases sobre las que se sustentó el modelo de acumulación de capital instaurado en Argentina a partir de 2002.

En primer lugar, Cristina declaró que la mayoría de los trabajadores en Argentina perciben bajos salarios. Dejemos hablar a la señora presidenta:

Yo quiero dirigirme a todos los argentinos para decirles que hay 9 millones de argentinos registrados, tenemos un 32 por ciento que está sin registro, trabajo en negro, más un 7 por ciento de desocupación porque está muy en boga este tema del impuesto a las ganancias, que en realidad más que impuesto a las ganancias es un impuesto a los altos ingresos, que existe en todas partes del mundo. Y yo quiero decirles que de acuerdo con nuestros archivos, a la información que contiene el SIPA, que tiene la AFIP, solamente de esos 9 millones 159 mil el 19 por ciento paga impuesto a las ganancias o a los altos ingresos; el 81 por ciento de los trabajadores no llega a los mínimos no imponibles, estoy hablando de los registrados. Vuelvo a reiterar: tenemos un 32 en negro y un 7 por ciento de desocupados que están cubiertos con la Asignación Universal por Hijo que cubre a 3.800.000 pibes y 1.800.000 familias.”
Que se entienda claro. Son palabras de la señora presidenta de todos los argentinos, no de un izquierdista trasnochado. En un país que ha experimentado altas tasas de crecimiento desde el 2002, que forma parte del G-20 (los países más desarrollados del mundo), que ha impulsado “un proyecto de emancipación nacional y social”, en ese mismo país sólo 159.000 trabajadores pagan impuesto a las ganancias (perdón, a los altos ingresos). 

En segundo lugar, la señora presidenta fue por más y reconoció que “tenemos un 32 por ciento que está sin registro, trabajo en negro, más un 7 por ciento de desocupación (…) tenemos un 32 en negro y un 7 por ciento de desocupados que están cubiertos con la Asignación Universal por Hijo que cubre a 3.800.000 pibes y 1.800.000 familias.” 

En otras palabras, en el capitalismo ordenado que pregona la señora presidenta, uno de cada tres trabajadores está en negro. Si sumamos a este grupo los trabajadores desocupados, tenemos que 4 de cada 10 trabajadores en Argentina tienen serios problemas laborales (o están desocupados o están trabajando en negro). La cifra habla por sí misma, sobre todo si se tiene en cuenta que se da en una época en la que el capital ha obtenido enormes ganancias en Argentina, a punto tal que la misma señora presidenta ha dicho que los empresarios “la levantaban con pala” (refiriéndose a las ganancias).

Dado lo anterior, no es extraño que Cristina diga: “Estoy hablando de los que tienen la suerte de tener trabajo, obra social y jubilación asegurada, PAMI”. En verdad es una “suerte” ser un trabajador “registrado” en Argentina cuando un 40% de los trabajadores padecen desocupación o trabajo en negro. ¿Suena pesimista? Es posible, pero son las palabras de la señora presidenta.

Si usted tiene la suerte de pertenecer al grupo que tiene trabajo y, además, está “registrado”, no cante victoria: es altamente probable que se encuentre entre los integrantes del grupo que no percibe altos ingresos. Tenga presente que, según Cristina, sólo el 19% integra esa elite. Es muy probable que usted sea un perdedor, y forme parte del sufrido 81% de los perdedores. Pero puede estar contento: tiene un trabajo “registrado”.

En tercer lugar, Cristina manifiesta claramente la enorme desigualdad tanto entre trabajadores y empresarios, como al interior de los trabajadores mismos: 

“¿Cómo se reparte? Los peronistas siempre dijimos el fifthy – fifthy, que queríamos llegar al 50 por ciento el capital y 50 por ciento el trabajo, estamos llegando al 50 por ciento en el trabajo, el problema empieza ahora en cómo se distribuye ese 50 por ciento dentro de la propia masa de los trabajadores. Uno diría bueno, van a ganar más los que tengan mayores capacidades, los que hayan estudiado más, los que sean más necesarios, ganarán más los médicos de hospitales, los investigadores del CONICET, los profesores de las universidades. No, lamento informarles que no es así. Muchas veces los salarios se obtienen por la capacidad de presión, esto es cuánto puedo amenazar y perjudicar a la sociedad para obtener un determinado salario, y acá está la gran madre del borrego, o del Dorrego como decía un amigo mío: de esos 62.000 millones de masa salarial registrada el 19 por ciento de los trabajadores se queda con el 41 por ciento, y el 81 por ciento de los trabajadores se queda con el 59 por ciento. Con lo cual me parece que sería muy interesante comenzar a discutir en la Argentina esto de hacer socialismo con la plata del Estado y de los demás, pero cuando te vienen a tocar la tuya te convertís en el liberal más acérrimo, me parece que hay que rediscutirlo, sobre todo si te querés seguir llamando peronista.”

En criollo. Los trabajadores, que generan día a día la riqueza del país, perciben cerca del 50 de los ingresos anuales. Los empresarios, que “la levantan con pala”, se llevan el otro 50% en concepto de…su propiedad privada de los medios de producción. ¡Pavada de arreglo! 

Por otro lado, las reglas de juego del capitalismo organizado que propone la señora presidenta generan una enorme competencia entre los trabajadores, que se traduce en las grandes desigualdades que se verifican al interior de los trabajadores. 

Ahora bien, para que una minoría de empresarios se lleve la mitad de los ingresos anuales generados por los trabajadores, ¿no es preciso, justamente, que esos trabajadores se encuentren divididos? 

En este marco, no es extraño que el Estado deba subsidiar a los trabajadores: 

“…me olvido de algo, además de esto todos, desocupados, no registrados, registrados, con ingresos altos, con ingresos bajos, todos están subsidiados en transporte, en luz, en gas, en agua y en combustible”. Todo esto, insistimos, en el marco de un crecimiento económico extraordinario. 

No contenta con agitar a favor de la huelga nacional, la señora presidenta hizo referencia a la situación de los trabajadores latinoamericanos: 

“…estamos hablando del mejor salario de toda América latina, no solamente en términos nominales sino en términos de poder adquisitivo. No solamente es el salario más alto sino con el que más cosas se pueden comprar respecto de todos los demás países de Latinoamérica.”
El lector puede estar tranquilo, siempre y cuando sea un trabajador argentino “registrado” (los inmigrantes “ilegales” no cuentan). Sin embargo, la señora presidenta había indicado, un poco antes en su discurso, la extrema heterogeneidad de los ingresos de los trabajadores argentinos. ¿Sólo la elite de altos ingresos es la que ocupa el podio entre los trabajadores latinoamericanos? De todos modos, si Argentina encabeza el ranking salarial latinoamericano, ¿qué puede decirse de las situaciones de explotación imperantes en otros países hermanos?

Si el lector piensa que exageré en esta nota, le recomendamos fervorosamente la lectura del discurso completo de Cristina. Allí encontrará todo esto y mucho más. 

Hoy corresponde adherir al paro, más allá de Moyano y otros personajes mucho más nefastos que apoyan la medida. El árbol no puede tapar el bosque de la situación social en Argentina.
Total, la misma señora presidenta justificó la medida con su discurso del día de ayer…

Buenos Aires, miércoles 27 de junio de 2012

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El artículo señala
"Por otro lado, las reglas de juego del capitalismo organizado que propone la señora presidenta generan una enorme competencia entre los trabajadores, que se traduce en las grandes desigualdades que se verifican al interior de los trabajadores."
Cuando fue que el propio sistema capitalista no genera competencia entre clases y en el interior de ellas y la generan los gobiernantes???
En tal caso, el ejercito industrial de reserva, si quieren usar una categoría marxista, cumple la función de disciplinar a los trabajadores que están empleados. De esa manera, ¿cuándo se tiene mayor competencia? Cuando hay 25% de desempleo o cuando hay 7%. De otra forma, cuando por cada tipo contratado hay 7 esperando o 25, ¿qué tipo de competencia es? por mejorar o por no ser expulsado?... Está claro que el capitalismo en serio tiene los límites de todo capitalismo.
Termina diciendo: "Hoy corresponde adherir al paro, más allá de Moyano y otros personajes mucho más nefastos que apoyan la medida. "
¿Corresponde adherir a un paro cuya construcción política de lo colectivo es nula y se hace en base a la afectación individual?
¿corresponde adherir a un paro que no está construido en base a reclamos colectivos más amplios y se queda a mitad de camino?
Si CFK dio mejores argumentos ¿por qué esos argumentos no fueron tomados por quienes convocaron a este paro y eligieron quedarse en lo sectorial? Por cierto, no entro en el tema de la exposición fotográfica que se hace de datos, sin observar la película porque sería para un comentario mucho más extenso.

Ariel Mayo (1970) dijo...

Ante todo, un rezongo mañanero: ¿Cuesta tanto trabajo indicar un nombre, amable lector? Me disgusta tener que dirigirme a un "anónimo. Respeto la decisión de no dar el nombre verdadero, pero me parece más apropiado usar aunque sea un alias. Prefiero hablar con "Pepe" que con "anónimo".

Vamos a lo serio.

!) En el primer párrafo del comentario hay un error en tu lectura. Yo afirmo que es el capitalismo el que genera la competencia entre los trabajadores y que la presidenta acepta esas reglas. Fijate con atención.

2) No hay capitalismo en serio o capitalismo de mentirita. Hay capitalismo que se da en un determinado marco histórico y social (por ejemplo, un determinado nivel de organización de los trabajadores), que lo condiciona.

3) El modelo de acumulación de capital vigente en la actualidad en Argentina no es el de los ´90. La función de la desocupación es cumplida, hoy, por el trabajo "en negro" (en la actualidad, el INDEC registra un 35% de trabajo "no registrado). A esto hay que sumarle la enorme fragmentación de los trabajadores en blanco y la vigencia de la legislación laboral del peronismo menemista. No es poco, por cierto.

4) El capitalismo implica EXPLOTACIÓN. Más allá de las diferencias, esto no tiene que ser olvidado. En todo caso, el reconocimiento de la existencia de la explotación y de la necesidad de eliminarla constituye la divisoria de aguas entre el progresismo y la política obrera revolucionaria (¿se acuerdan de este último término?). Esto es del precámbrico, pero hay que recordarlo una y otra vez.

4) La izquierda adhirió al paro con sus propios reclamos. No parar porque lo convoca Moyano es una tontería. No era un reclamo de la Sociedad Rural.

5) En verdad, es inexplicable que Cristina, luego de su discurso, no haya adherido al paro. Por supuesto, tendrá sus razones.

Agradezco, a pesar de las diferencias, la gran amabilidad de leer el artículo.

Saludos,

Fer dijo...

Es verdad no importa lo que exprese el paro...(una mejora salarial para el 10% de los trabajadores que mas ganan)... importa que uno valla con su idea y listo...por mas que esa idea no la entienda nadie y que ni la mencionen los oradores de esa marcha... aquellos oradores que salen por la television.. si habia alguien ahi que estaba peleando por los trabajadores en negro... que hacen engrosando las filas de los burocratas sindicales que muchas veces los emplean a traves de sus propias empresas??????... que hacen yendo a las marchas que apoyan cecilia PANDO???? Claro es mas facil eso que admitir que no se tiene la capacidad de organizar a los trabajadores precarizados en contra de la burocracia sindical y darle una conduccion honesta y digna a los obreros!!! ... ese es el problema y no cristina ni el gobierno de turno que le dieron y le dan a los trabajadores mucho mas de lo que por si mismo se podrian ganar con las corporativas conducciones que todavia los conducen... ... firma.....FER

Ariel Mayo (1970) dijo...

Fer:

Muchas gracias por la gentileza de comentar esta nota. Estamos de acuerdo en la crítica a la burocracia sindical, que es una herramienta más del Estado capitalista para mantener sometidos a los trabajadores. Conviene recordar que Moyano, Lezcano, Cavalieri y siguen las firmas, pueden formar tanto de la CGT como de la UIA, porque son propietarios de varias empresas, además de dirigentes sindicales. Hace muchos, muchos años, Rodolfo Walsh, en ¿Quién mató a Rosendo?, los puso al desnudo. En cuanto al resto de tu comentario, obviamente no estamos de acuerdo, sobre todo en la valoración del gobierno de la señora Cristina Fernández.
Saludos,

Anónimo dijo...

No tengo dudas que hay que luchar contra el trabajo en negro en todas sus formas. Los felicito por este articulo.

Ariel Mayo (1970) dijo...

Es que el trabajo en negro es un hecho político, no sólo una cuestión laboral o económica, como pretenden los políticos progresistas. El hecho de que, por lo menos y según el INDEC, un tercio de la fuerza de trabajo está no registrada (es decir, los patrones no realizan aportes jubilatorios) dice mucho sobre la naturaleza de la democracia promovida por el progresismo kirchnerista y sobre la naturaleza del modo de acumulación vigente en Argentina a partir de 2002. Es por eso que ni el kirchnerismo ni la autodenominada oposición dicen una palabra al respecto.
Saludos,