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domingo, 26 de abril de 2009

UNA MUESTRA DE RELATIVISMO TEÓRICO

Ruth Sautu es una sociólogo argentina, con una destacada trayectoria como investigadora y como docente en el área de la Metodología de la Investigación. En 2003 publicó Todo es Teoría: Objetivos y métodos de investigación (Buenos Aires: Lumière), obra que tiene entre sus méritos el enfatizar el papel jugado por la teoría en el proceso de investigación.
De la obra citada quiero destacar el siguiente pasaje, porque refleja una concepción que tiene que ser discutida a fondo: "Para alguien como nosotros, que creemos que todo es teoría, incluso que las metodologías son teorías que postulan reglas de procedimiento para producir conocimiento válido (válido en términos del contexto en que fue producido), resulta difícil pensar que unas teorías son mejores que otras en sí mismas." (p. 34)
La proposición citada carece de mayor sentido si se la toma literalmente. Una teoría en sí misma es una construcción vacía, que no merece ser discutida. Las teorías se construyen no por satisfacer un deleite lógico, sino para hacer frente a los problemas sociales, que siempre son concretos. Así, por ejemplo, la teoría durkheimniana del pasaje de la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica en la sociedad moderna carece de sentido si se la presenta en el vacío (en sí misma). Sólo cobra valor en la medida en que se la utiliza para analizar la transformación de las sociedades precapitalistas en sociedades capitalistas (en esto consiste, en definitiva, el proceso de construcción de la "modernidad"). De modo que Sautu plantea mal la cuestión desde el principio. Pero, y esto es lo más importante, la autora sostiene que las teorías son igualmente válidas. Esta afirmación es falsa, y deriva del clima intelectual de la posmodernidad, en el que todas las cosas dan lo mismo.
La cuestión tiene que ser planteada de una manera bien diferente. Ante todo, hay que tener en cuenta que las teorías diferentes expresan en el plano conceptual las luchas y antagonismos que se verifican en la sociedad, es decir, que su origen escapa al plano estrictamente académico y/o científico, y se entronca con la cuestión más general de las distintas ideologías que compiten entre sí en la sociedad capitalista. Paradójicamente, la afirmación de Sautu tiende (en contra de las intenciones manifestadas por la autora a lo largo de toda la obra citada) a relativizar el rol de la teoría. Y el "relativismo teórico" constituye una de las principales manifestaciones de la miseria de la sociología en estos tiempos.

3 comentarios:

Gonza dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gonza dijo...

Buen post. Sin embargo, me quedó dando vueltas una duda: si no se puede juzgar la validez de las teorías en sí mismas, sino en le contexto ideológico y político de cada una:
"...hay que tener en cuenta que las teorías diferentes expresan en el plano conceptual las luchas y antagonismos que se verifican en la sociedad...".
Pero entonces, ¿cuál es el criterio para juzgar su validez?, si juzgáramos en base a nuestras adhesiones ideológicas... ¿cómo sustentar las adhesiones sin teorías previas?
Te felicito por el blog. Seguiré leyendo.

Ariel Mayo dijo...

Gonza, ¡lector atento! Efectivamente, ponés el dedo en la llaga. Procuraré responder de manera apropiada en una entrada futura en el blog. En este momento puedo decir lo siguiente: afirmar que la validez de las teorías no puede evaluarse sin tener en cuenta el contexto político e ideológico no implica pasarse al bando del relativismo. En este punto hay que establecer una distinción entre las teorías que promueven o legitiman la dominación y la explotación, y las teorías que indagan en torno a la totalidad para colaborar en la emancipación de los trabajadores. Este tiene que ser un primer criterio de verdad, y no me asusta decir que se trata de un criterio político. Por supuesto, es sólo el comienzo y de ningún modo pretendo clausurar la cuestión.

Un abrazo,
Ariel