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sábado, 18 de julio de 2026

LA ESCUELA SEGÚN EL ESTRUCTURAL-FUNCIONALISMO: APUNTES SOBRE PARSONS

 

Talcott Parsons


Ariel Mayo

(ISP Dr. Joaquín V. González / UNSAM)


Ficha de lectura dedicada a un ensayo del sociólogo estadounidense Talcott Parsons (1902-1979), una de las principales figuras del estructural-funcionalismo.

Objetivo: esbozar un análisis esquemático de la clase en las escuelas primarias y secundarias, en cuanto sistema social, y de sus funciones primordiales dentro de la sociedad como órgano de socialización y distribución. (p. 64)

Unidad de análisis: la clase, considerada individualmente, y no la escuela. La razón de esta elección radica en que la clase es la célula en la que se desenvuelve la actividad educativa (p. 64)

Referencia bibliográfica:

Parsons, T. (s. d.). La clase escolar como sistema social: Algunas de sus funciones en la sociedad americana. Revista de Educación, (242), pp. 64-86.


El problema: Socialización y selección (pp. 64-67)

Parsons aborda la siguiente cuestión: la manera en que la clase resuelve un problema que tiene dos facetas: a) cómo impartir al alumno los conocimientos y el sentido de la responsabilidad necesarios para la vida adulta; b) cómo coadyuvar la distribución de los recursos humanos en función de la distribución del trabajo en la sociedad adulta. (p. 64) 

Parsons retoma así los temas desarrollados por el sociólogo francés Émile Durkheim (1858-1917) en sus artículos sobre educación, quien sostenía que cada sociedad se daba la educación que necesitaba y que el sistema escolar tenía que cumplir dos objetivos fundamentales: a) proporcionar a la nueva generación los conocimientos y habilidades requeridas por la división del trabajo existente en dicha sociedad; b) transmitir valores comunes a los miembros de esa sociedad, es decir, difundir la ideología dominante.

La clase escolar es “un órgano de socialización, es decir, un órgano que educa técnica y anímicamente a los individuos para el desempeño de sus responsabilidades en la vida adulta” (p. 64) Si bien existen otros órganos de socialización (la familia, los grupos de coetáneos, etc.), la clase escolar constituye el órgano de socialización primordial para el individuo entre el momento de ingreso a la escuela primaria y el momento de incorporación a la vida laboral activa o al matrimonio.

¿En qué consiste la función socializadora?

“Consiste en el desarrollo dentro de cada individuo de aquellas habilidades y actitudes que constituyen los requisitos esenciales para su futuro desenvolvimiento en la vida. A su vez, las actitudes pueden desglosarse en dos aspectos principales: actitud tendente a la aceptación de los valores básicos imperantes en la sociedad y actitud favorable al desempeño de una función específica dentro de ella, tal y como la misma está estructurada. (...) De la misma manera, las habilidades se pueden desglosar en dos aspectos fundamentales, siendo el primero el de la cualificación del individuo para desempeñar las tareas que tiene asignadas y el segundo el del grado de responsabilidad que el sujeto despliegue en el cumplimiento de su papel social, de conformidad con lo que los otros esperan de él.” (p. 65)

La clase escolar constituye, por una parte, el órgano generador de los elementos que componen el conjunto de habilidades y actitudes sociales del individuo; por otra parte, es un cauce de distribución social de la mano de obra.

Parsons investiga cómo influye la clase escolar en la futura distinción entre los componentes de una misma cohorte de edad. Parte de la idea de que lo fundamental del proceso de selección se realiza en la escuela primaria y que el colofón se da durante la junior high school.

¿Qué factores intervienen en el proceso selectivo? 

Los factores exógenos influyen al mismo tiempo que los que dependen del individuo. En el caso de la clase escolar, el factor exógeno lo constituye el estatus socioeconómico familiar del alumno; el factor dependiente de éste es su aptitud. Ambos factores tienen gran incidencia en la disposición de los alumnos a cursar estudios en el college.

Las conclusiones de un estudio empírico muestran: 

“El chico procedente de una familia de estatus económico elevado tiene muchas probabilidades de acceder al college, si además posee la suficiente aptitud, mientras que su compañero que procede de una familia de estatus bajo, sobre todo si su nivel de aptitud es también bajo, tiene pocas perspectivas de llegar al college. Sin embargo, resta todavía entre estos dos extremos una masa considerable de alumnos cuyas características están menos definidas o son mixtas, al no coincidir ambos factores.” (p. 67)

Parsons afirma que “el principal proceso de diferenciación (proceso de selección desde otro punto de vista) que tiene lugar durante los años de la escuela primaria culmina de conformidad con una línea de rendimiento.” (p. 67) 

Este proceso de diferenciación culmina en la high school, donde se bifurca entre los que siguen estudios de college y los que no lo hacen.

Ahora bien:

“La escuela es el primer órgano de socialización que aparece en la vida del niño, que configura una diferenciación de status sobre supuestos extra biológicos. Es más, el status que se da a cada uno en la escuela ya no es de carácter exógeno, sino que está basado en el rendimiento personal de cada uno frente a las tareas que impone el profesor en calidad de agente del sistema escolar comunitario.” (p. 67)

Estructura de la clase escolar primaria (pp. 68-70)

En este apartado describe la estructura de la escuela primaria estadounidense. Sirve para entender mejor el análisis del papel del college y del high school

Naturaleza del rendimiento escolar (pp. 71)

Respecto al rendimiento que se espera del alumno de la escuela primaria, hay que tener en cuenta dos aspectos principales: a) el aprendizaje “cognitivo”, consistente en la asimilación de información, destrezas varias y sistemas de referencia en relación con el conocimiento empírico y la capacitación tecnológica. (p. 70); b) el aprendizaje de la “moral”, esto es, la conducta cívica responsable en el seno de la comunidad escolar. [Aquí el argumento de Parsons sigue al pie de la letra lo expuesto por Durkheim.]

“La conclusión principal parece ser, pues, que la escuela primaria, considerada a la luz de su función socializadora, constituye un órgano de diferenciación genérica de los miembros de la clase escolar en función del rendimiento de los mismos, cuyo rendimiento se mide por la capacidad del educando para alcanzar los niveles y objetivos impuestos por el profesor en cuanto representantes de la comunidad adulta.” (p. 71)

Además de la clase escolar existen otras dos estructuras sociales en las que se integra el niño: la familia y el “grupo de coetáneos”, que integra el círculo informal de amistades del niño.

La familia y el grupo coetáneo en relación con la clase escolar (pp. 72-76)

La relación con los padres configura los elementos motivadores del carácter del niño. Los padres, por razón de su edad, son superiores al niño, conformándose así “un ejemplo típico de diferenciación jerárquica” (p. 73). El grupo coetáneo juega un rol central en la configuración del papel que le corresponderá en la vida adulta; en el seno de este grupo, la preponderancia de la jerarquía es sustituida en parte por un esquema en el que el componente igualitario tiene mayor peso. Esto es así porque en la vida adulta una parte significativa de las relaciones del individuo será con personas de su misma categoría. 

[Comentario al margen. Parsons escribe -textual-: “Actividades privativas del sexo a que pertenece” (p. 73)].

En esta etapa [prepuberal] la familia pasa a jugar un papel secundario. La función socializadora de la escuela cobra especial importancia; es una estructura dominada por adultos [maestras y maestros) y el niño se identifica con ellos, como antes se identificaba con su familia. El proceso de motivación individual para el rendimiento escolar es, desde el punto de vista psicológico, un proceso de identificación con los docentes (para complacerlos, como antes lo hacía con sus padres).

En la sociedad norteamericana se ha producido una transformación del papel de la mujer, cuyo rasgo más visible es la participación en la vida laboral activa, tanto antes como después del matrimonio. Se trata de “un proceso de evolución estructural a resultas del cual una cierta categoría de individuos adquiere el derecho - y en cierta forma la obligación social- de asumir papeles cada vez más complejos en la vida.” (p. 76).

En la escuela la identificación del niño con la profesora guarda semejanzas con la identificación con la madre pero, puesto que las profesoras cambian de año en año, la identificación adquiere un carácter abstracto, lo cual constituye un avance en la incorporación de esquemas de carácter universal.

Socialización y selección en la escuela primaria (pp. 76-80)

Parsons resume en cuatro puntos las características del proceso de socialización en la escuela primaria: 1) emancipación del niño de su primitiva identificación emotiva con la familia; 2) asimilación de valores y normas sociales que se encuentran en un escalón superior a los provistos por la familia; 3) distinción entre los miembros de la clase en función del rendimiento respectivo y de la distinta valoración de tal rendimiento; 4) una selección y distribución de los recursos humanos en función de la estructura funcional de la sociedad adulta.

Familia y escuela comparten ciertos valores comunes, entre los que destaca la valoración del rendimiento. Hay un reconocimiento mutuo de la legitimidad del sistema que premia de modo distinto los diferentes niveles de rendimiento; para ese reconocimiento deben darse dos condiciones: a) la igualdad de oportunidades; b) la retribución al mejor rendimiento consiste en que los mejores obtengan oportunidades de éxito a más alto nivel. (pp. 76-77)

La clase escolar de primaria cristaliza “el principio fundamental americano de la igualdad de oportunidades”, puesto que en ella se combinan dos valores complementarios: a) la igualdad de principio; b) la distinta valoración del rendimiento.

Diferenciación y selección en la escuela secundaria (pp. 81-85)

Parsons formula algunas consideraciones generales sobre la escuela secundaria, que complementan su estudio de la escuela primaria.

La fase de la educación primaria tiene dos objetivos: a) impartir a los niños la idea del rendimiento como motivación de conducta; b) seleccionar los recursos humanos en base a la capacidad del rendimiento respectivo. El elemento fundamental es la capacidad.

En la escuela secundaria “el elemento central lo constituye la distinción entre rendimientos cualitativamente diferentes.” (p. 81) Hay que añadir que el proceso diferenciador en la escuela secundaria no respeta la jerarquización por niveles de renacimiento que se produce en la escuela primaria.

La escuela secundaria constituye el principal trampolín para que las personas de estatus social más bajo se lanzan hacia la vida laboral activa, en tanto que los que alcanzan los niveles superiores continúan su educación formal en el college o más allá.

La diferenciación en la escuela secundaria separa los factores de rendimiento de la escuela primaria (cognitivo y moral): “Los que tienen un rendimiento alto en el aspecto «cognitivo» están mejor calificados para desempeñar funciones específicas, es decir, papeles más o menos técnicos; en cambio, los que posean un nivel de rendimiento elevado en las cuestiones de índole «moral» mostrarán una vocación inclinada a los papeles más bien «sociales» o «humanistas».” (p. 81)

A nivel de college, la diferenciación se da: 1) en el plano de las tareas específicamente intelectuales dentro del plan de estudios establecido; 2) en distintas actividades sociales, como la participación en las asociaciones estudiantiles [por ejemplo, fraternidades].

Así como Parsons enfatiza que en la escuela la diferenciación se da a través del rendimiento y no del reforzamiento de las diferencias de clase preexistentes a la escuela, en la etapa juvenil se conforma un “complejo y estratificado sistema” [aparición de círculos de coetáneos más allá de la escuela], que “opera, pues, a modo de un verdadero órgano de diferenciación y no como un simple módulo de reforzamiento de las situaciones objetivas imperantes en la sociedad adulta.” (p. 83) 

Destaca la importancia de la cultura juvenil en EE. UU. en relación con otros países [no dice cuáles]. 

La estratificación de los grupos juveniles posee una función selectiva: “constituye un puente entre la jerarquización basada en el rendimiento y la estratificación de la sociedad adulta. Pero tiene, además, otra función: constituye una fuente de prestigio social que coexiste de modo hasta cierto punto independiente con la jerarquización basada en el rendimiento que dimana del trabajo meramente académico. El acceso a una posición de prestigio dentro del grupo juvenil al que se pertenece, constituye en sí mismo una especie de rendimiento o logro que se valora socialmente” (p. 83)

La cultura juvenil tiene especial importancia para los jóvenes destinados a especializarse en el ámbito de las relaciones humanas, pues “constituye una escuela para la adquisición de responsabilidades de orden superior y para ejercitarse en las relaciones humanas en sus aspectos más complejos, sin supervisión inmediata y con plena aceptación de las consecuencias.” (p. 84)

[Tener en cuenta al leer la afirmación siguiente que Parsons escribe en la década de 1960…] “Los esquemas de relaciones sociales entre ambos sexos durante la etapa juvenil prefiguran evidentemente la inminencia del matrimonio y de la constitución de núcleos familiares.” (p. 85) 

En la sociedad estadounidense, el papel de la mujer permanece “ligado en un alto grado a la familia y al matrimonio”, pero la educación tiende a hacer poca diferencia entre ambos sexos. La participación de la mujer en las labores productivas y en las actividades sociales de la comunidad aumentó, en buena medida como consecuencia de la elevación de su nivel educativo. Pero también se incrementó su papel en la familia, sobre todo en lo que hace a la influencia sobre la educación de los niños. (p. 85).

Conclusión (pp. 85-86)

Además de destacar la necesidad de estudiar el funcionamiento del sistema educativo desde la perspectiva de la sociología, Parsons hace algunas consideraciones sobre el papel de la escuela en la sociedad estadounidense de la década de 1960. Sostiene que desde 1860, aproximadamente, se viene dando un proceso de promoción cultural y que el sistema educativo jugó un papel de “excepcional importancia” en ese proceso. 

La escuela es un órgano especializado, desarrollado en el marco de una tendencia general a la diferenciación estructural. Es un órgano de socialización y el conducto principal a través del que fluye el proceso selectivo.


Mataderos, sábado 18 de julio de 2026

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